20 de marzo de 2012

Barreras para el desarrollo: La Ignorancia

Desde tiempos inmemoriales, la ignorancia, ha sido y es, uno de los factores que impide el desarrollo y enfrenta a los diferentes colectivos que habitan el planeta tierra. Así, el mundo ha presenciado desde genocidios y extinciones, hasta poluciones y guerras que todavía hoy perduran. Todos estos hechos, de innegable negatividad para el colectivo humano, han sido influidos en gran parte, por la ignorancia.

Éste factor, sólo supone una barrera, un agujero en mitad del camino, una traba, que impide el progreso y que tiene miedo al cambio, a lo desconocido. El único medio para eliminarla, es la educación: la mente, debe ser intransigente con los obstáculos que se le ponen en el camino, el ser humano debe adquirir más independencia a la hora de evaluar la información que se le proporciona en el día a día. Un claro ejemplo de ello, es la educación religiosa (desde el punto de vista de un creyente), que conduce el pensamiento por un camino muy delimitado por las leyes de ésta doctrina, impidiendo así, el desarrollo de nuevas corrientes e ideas que vayan en contra de la misma.

Permítanme que me desvíe un poco del tema, y analice dos claros ejemplos del mundo de ignorancia en el que vivimos hoy en día.

 En primer lugar, me gustaría citar a la cultura islámica, la cuál respeto, pero no comprendo, y creo que es una de las principales trabas en los países africanos y de oriente medio. Dentro de mi desconocimiento y desde mis experiencias personales, ofrezco una visión objetiva que proyectan los islámicos sobre la realidad en la que viven: es una religión que fomenta la violencia de género, y que crea grandes desniveles en la calidad de vida de la mujer islámica en comparación con la del hombre; sus ideas y postulados "feudales", retrasan a una sociedad todavía por explotar; la lealtad de sus fieles provoca conflictos y grandes diferencias con las naciones occidentales; dentro de las fronteras islámicas, los derechos humanos son violados continuamente y sin problema alguno; el nivel de corrupción e independencia en la clase política, es levado; la mayoría de la población, vive en la pobreza y sin disfrutar los derechos fundamentales del ser humano; la homofobia islámica, hace que los colectivos homosexuales tengan que "vivir entre las sombras".

 Por todas éstas razones, pienso que la sociedad internacional debería ser más crítica y ayudar a estas comunidades a emprender el camino hacia el cambio, apoyar la apertura del mundo islámico hacia el resto del mundo, y favorecer así un lavado de imagen completo sobre este colectivo, al cuál no todos respetan, registrándose anualmente grandes desplantes y rechazos sociales hacia las personas de ésta etnia.

Una vez tratado éste tema tan polémico, el cuál, bajo mi punto de vista, no tiene porque ser atacado con tanta fiereza, abordemos otro tema más polémico si cabe, y con el cuál vivimos todos a diario al salir a la calle. Se trata de las drogas naturales, en concreto, la Marihuana.

Cannabis sativa, como se conoce a ésta planta científicamente, es es una especie herbácea de la familia Cannabaceae, con propiedades psicoactivas originaria de las cordilleras del Himalaya, que durante el transcurso de la historia, los seres humanos han cultivado, con fines recreativos, religiosos y medicinales. Si bien no se conoce con exactitud el momento en el que ésta planta comenzó a ser un problema para las autoridades, hoy en día, se tiene un concepto demasiado negativo y excluyente de ésta planta y su entorno (consumidores, aficionados...), debido a la poca información y al propio desconocimiento de la población, que de ante mano, margina todo lo que tenga que ver con la misma.

¿Cómo puedes desechar algo que desconoces? Esa es la pregunta que me hago yo, y miles de personas. Puedo hablar desde la experiencia, y asegurar que los efectos no perduran con el tiempo, y que no afectan al individuo de manera permanente, ni cambian la personalidad de nadie, es sólo un consumible recreativo, que ameniza los tiempos muertos, y ayuda la cohesión social. Es comparable al alcohol, siendo los efectos post-consumición menores en el cannabis que en el alcohol.

Su prohibición, no es más que una maniobra de control de la población, ya que su efecto y propiedades no son comparables a los de ninguna otra droga, siendo el cannabis la más natural y pura de las llamadas "drogas blandas".

 Así, encontramos el caso de la Salvia Divinorum, una variedad de la familia de las salvias, cuyas propiedades fueron descubiertas en 1939 por un antropólogo, que definia como visionarios los efectos de las infusiones de la planta. Lo cierto, es que ésta planta, expuesta a grandes temperaturas e inalando el humo que desprende, traslada al consumidor a un mundo paralelo, de fantasía en ocasiones, y de terror en otras. El efecto no dura mucho tiempo (5 minutos aproximádamente), pero durante el mismo, los índices de peligrosidad son elevados. Hasta aquí todo bien, pero, ¿por qué ésta planta es legal en detrimento de la marihuana?

Una vez más, vemos cómo la ignorancia es el principio de las desigualdades y los conflictos sociales...