El Grupo D recoge a selecciones a las que no se les ha dado
mucho bombo durante los días de preparación de la Eurocopa, es decir, se les ha
restado el protagonismo que merecen, ya que en este cuadro se encuentran
Francia, Inglaterra, Suecia, y otra de las anfitrionas, Ucrania.
El combinado Ucraniano, al igual que Polonia, tenía
asegurada su participación en el torneo, al igual que Ucrania, por lo que no se
ha sometido a fase de clasificación previa y no ha mantenido un ritmo de
competición constante, hecho que nos indica que sus posibilidades de acceder al
pase a cuartos de final son casi nulas, ya que además de no ser un grupo
sólido, no cuenta en sus filas con el olfato goleador en el que se ha apoyado en
los últimos años Andriy Shevchenko, la figura más importante de la historia del
fútbol ucraniano, ya tocada por la edad, que intentará dar lo mejor de sí a su país natal. Sólo goza de un factor de ventaja sobre los demás, el factor
campo. Los ucranianos se desgañitarán animando a su selección a hacer historia.
Suecia tampoco es muy optimista respecto a los posibles resultados
positivos que pueda obtener, pero si tienen una cosa clara, “la derrota se
vende cara”. Con el milanista Zlatan Ibrahimovic como baluarte el combinado sueco pondrá las
cosas difíciles a Francia e Inglaterra por hacerse con un puesto en la
siguiente fase del torneo.
Los pros (como se conoce a la selección inglesa) desembarcan
en el torneo perseguidos por la mala suerte, dado que perdió a una de sus figuras,
Frank Lampard, y en el último partido de preparación previo, a uno de sus
centrales titulares, Gary Cahill. El combinado ingles, renovado desde la
llegada del seleccionador Roy Hodgson, afronta sus posibilidades de éxito con
optimismo y desparpajo, debido a que para muchos de sus integrantes, será la
última posibilidad de triunfar en un torneo internacional, dado la avanzada
edad de futbolistas como Steven Gerrard o John Terry.
Embalados llegan los galos a la Eurocopa tras los últimos
cuatro resultados obtenidos en la preparación previa, con ofertas de primas por
el triunfo final, y motivados por la historia. Se presentan como un grupo
joven, rebosante de calidad, y con multitud de opciones de juego, y en la gran
cita europea, se verán los límites de ésta selección. Esta grupo no ha gozado
del protagonismo que merece, con gestos tan llamativos como la exclusión
informativa de los temas relevantes al combinado nacional por los mismos
periodistas franceses, y es que algo magnífico se cuece en el vestuario galo,
capaz de mostrar su peor y su mejor cara en un mismo partido, capaz de remontar
partidos imposibles. Así es Francia, una selección a la que la historia siempre
le ha tendido una mano, ¿será esta otra trágica página en la historia del
fútbol francés?
