Pasan los años, y el futbolista mundialmente conocido como Raúl, envejece con ellos, pero hay algo que se mantiene intacto desde el día de su debut aquel 29 de octubre de 1994, su corazón indomable, su espíritu de futbolista, que le ayuda cada año, a superar barreras imposibles para otros, a pulverizar récords olvidados...
A día de hoy, Raúl sigue siendo un ejemplo para los jóvenes, como lo ha sido desde que empezó su estelar carrera en el Real Madrid, club al cual no dudó en marcharse tras la disolución de las categorías inferiores del Atlético de Madrid, a pesar de ser este, el equipo de sus familiares.
El olfato goleador no le olvida, la velocidad no lo abandona, y los elogios no cesan, porque el que nace siendo un ganador, muere siendo un ganador, y Raúl nunca ha olvidado ni olvidará los principios con los que nació, y eso le hace grande como futbolista y como persona.
A pesar de todos los méritos que le preceden, el destino ha sido cruel con él, y ha tratado de apartarlo de la gloria por la fuerza, ha tratado de dar a entender que el 7 de España está acabado, que debe enterrarse la leyenda para escribirse como historia, pero Raúl es más fuerte que todo eso, la ilusión del primer día le hace mantenerse como leyenda viva del fútbol, una leyenda que no para de sorprendernos.
González, no entiende el significado de la palabra rendición, ni de la palabra frustación, porque para él, todo puede cambiar en cuestión de horas. Por gracia o por desgracia, no se ha llevado el reconociemiento que se merece, quizás porque el futuro le guarda algo más grande, o porque al igual que los personajes de las epopeyas griegas, solo es un mito.
Lo cierto esque tras su marcha de la selección, ésta comenzó a cosechar éxito tras éxito, pero sería injusto achacar la mala suerte anterior a un futbolista, un ente individual que lo ha dado todo por la elástica de "La Roja".
Cómo gente civilizada que somos los amantes del deporte, debemos admitir que se ha subestimado el peso de la edad, porque aunque su cuerpo envejezca, su corazón seguirá siendo joven...
A día de hoy, Raúl sigue siendo un ejemplo para los jóvenes, como lo ha sido desde que empezó su estelar carrera en el Real Madrid, club al cual no dudó en marcharse tras la disolución de las categorías inferiores del Atlético de Madrid, a pesar de ser este, el equipo de sus familiares.
El olfato goleador no le olvida, la velocidad no lo abandona, y los elogios no cesan, porque el que nace siendo un ganador, muere siendo un ganador, y Raúl nunca ha olvidado ni olvidará los principios con los que nació, y eso le hace grande como futbolista y como persona.A pesar de todos los méritos que le preceden, el destino ha sido cruel con él, y ha tratado de apartarlo de la gloria por la fuerza, ha tratado de dar a entender que el 7 de España está acabado, que debe enterrarse la leyenda para escribirse como historia, pero Raúl es más fuerte que todo eso, la ilusión del primer día le hace mantenerse como leyenda viva del fútbol, una leyenda que no para de sorprendernos.
González, no entiende el significado de la palabra rendición, ni de la palabra frustación, porque para él, todo puede cambiar en cuestión de horas. Por gracia o por desgracia, no se ha llevado el reconociemiento que se merece, quizás porque el futuro le guarda algo más grande, o porque al igual que los personajes de las epopeyas griegas, solo es un mito.
Lo cierto esque tras su marcha de la selección, ésta comenzó a cosechar éxito tras éxito, pero sería injusto achacar la mala suerte anterior a un futbolista, un ente individual que lo ha dado todo por la elástica de "La Roja".
Cómo gente civilizada que somos los amantes del deporte, debemos admitir que se ha subestimado el peso de la edad, porque aunque su cuerpo envejezca, su corazón seguirá siendo joven...
